Cómo montar tu consulta de nutrición desde cero (los 8 pasos, en orden)

Para montar tu consulta de nutrición desde cero el orden importa más que la velocidad: primero decides a quién atiendes y en qué formato, después resuelves el alta y lo legal, luego pones precio y estructura de sesión, y solo al final montas la parte visible (web, redes, herramientas). Casi todo el mundo lo hace justo al revés: empieza por el logo y acaba descubriendo, seis meses después, que no sabe a quién le habla ni cuánto tiene que cobrar.

Aquí tienes los ocho pasos en el orden en que conviene darlos, con lo que hay que decidir en cada uno.

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Paso 1. Decide a quién atiendes

Es la decisión de la que cuelgan todas las demás: el precio, el canal, el mensaje y hasta las herramientas. Y es la que más se pospone porque da miedo cerrar puertas.

No hace falta que sea para siempre ni que sea muy estrecho al principio. Basta con poder terminar esta frase con algo concreto: «ayudo a ___ a ___». Mujeres en menopausia con aumento de peso. Deportistas amateurs de resistencia. Personas con patología digestiva. Familias que no saben qué poner de cena.

Si la frase te sale como «ayudo a la gente a comer mejor», todavía no has decidido.

Paso 2. Elige el formato: online, presencial o mixto

Cada uno tiene su coste y su ventaja:

  • Online: coste fijo casi cero, alcance sin límite geográfico, permite nichos muy específicos. A cambio, competencia mucho mayor y hay que trabajar más el vínculo.
  • Presencial: el vínculo se genera antes y el boca a boca local funciona muy bien. A cambio, coste fijo (alquiler o sala por horas) y un radio limitado.
  • Mixto: lo más habitual al empezar. Un par de días en una sala por horas y el resto online, para probar con poco riesgo.

Consejo: no firmes un alquiler el primer año. Salas por horas y espacios compartidos existen precisamente para esto.

Paso 3. Resuelve el alta y lo administrativo

Lo aburrido, y de lo que más se pregunta. En España, a grandes rasgos:

  • Alta en Hacienda (declaración censal) con el epígrafe de actividad que te corresponda. El epígrafe exacto te lo confirma tu gestoría o tu colegio profesional: elegir mal complica cosas después.
  • Alta como autónoma en el régimen especial de trabajadores autónomos. Existen cuotas reducidas para nuevas altas, pero los importes y las condiciones cambian con cada reforma — comprueba los vigentes en la Seguridad Social antes de contar con ellos.
  • Colegiación: los requisitos dependen de tu comunidad autónoma. Consulta a tu colegio profesional.
  • Seguro de responsabilidad civil profesional. En muchos casos es obligatorio y en todos es sensato. Algunos colegios lo incluyen o lo ofrecen en condiciones mejores.
  • IVA: la asistencia sanitaria prestada por profesionales sanitarios con fines de diagnóstico, prevención o tratamiento está exenta de IVA en determinadas condiciones. Como hay matices según el tipo de servicio que factures (no es lo mismo una consulta que un curso o una charla), esto se confirma con una gestoría, no con un foro.
  • Protección de datos: trabajas con datos de salud, que tienen protección reforzada. Necesitas consentimiento informado, información clara del tratamiento de datos, registro de actividades de tratamiento y herramientas donde esos datos estén razonablemente seguros.

Todo esto se resuelve en una o dos semanas con ayuda. No es lo que te va a frenar — pero conviene tenerlo hecho antes de la primera paciente, no después.

Paso 4. Define tu servicio antes que tu precio

Antes de poner una cifra tienes que saber exactamente qué estás vendiendo:

  • ¿Sesión suelta o seguimiento de varias semanas?
  • ¿Cuántas sesiones y cada cuánto?
  • ¿Qué se lleva entre sesión y sesión?
  • ¿Hay contacto por mensaje? ¿En qué horario y con qué límite?
  • ¿Qué pasa si cancela con menos de 24 horas?

Si esto no está decidido por escrito, lo vas a improvisar delante de la paciente. Y lo que se improvisa delante de la paciente siempre sale más barato y más generoso de lo que puedes sostener.

Una recomendación que ahorra muchos disgustos: empieza vendiendo procesos, no sesiones sueltas. Un cambio de hábitos no ocurre en una hora, y una sesión suelta pone a la paciente a decidir cada mes si sigue o no.

Paso 5. Pon precio con una cuenta, no con una intuición

El precio no sale de mirar lo que cobra la consulta de al lado. Sale de una cuenta sencilla:

  1. Cuánto necesitas ingresar al mes (gastos personales + gastos del negocio + impuestos + un margen).
  2. Cuántas horas de consulta puedes hacer de verdad a la semana — contando que por cada hora de consulta hay tiempo de preparación, plan y seguimiento que no se ve.
  3. Divide. Ese es tu suelo.

Casi siempre el resultado sorprende: la gente descubre que estaba cobrando por debajo de su suelo y compensándolo con volumen, que es la vía rápida al agotamiento. Si quieres, puedes tener una tarifa de inicio más baja los primeros meses — pero con fecha de caducidad decidida desde el principio.

Paso 6. Monta tu estructura de consulta

Cuestionario previo, guion de primera sesión, plantilla de anamnesis, qué entregas, cómo haces el seguimiento y qué mides. Esto es lo que hace que tu consulta se parezca a sí misma todas las veces, y lo que te salva el día que llegues cansada o nerviosa.

Lo tienes desarrollado en qué decir en la primera consulta de nutrición, con el guion de apertura y los bloques de la historia clínica.

Paso 7. Elige herramientas — pocas

Al empezar necesitas cuatro cosas, y todas tienen opciones gratuitas o baratas:

  • Agenda con reserva online (que la paciente pueda pedir cita sin esperar a que contestes).
  • Videollamada si atiendes online.
  • Un sitio donde guardar historias clínicas con garantías de protección de datos.
  • Una forma de cobrar y de emitir facturas.

El software específico de nutrición es cómodo, pero no es lo que hace que vengan pacientes. Se puede añadir después, cuando ya sepas qué necesitas de verdad.

Paso 8. Ahora sí: hazte visible y sal a captar

Y no al revés. Con la decisión de nicho tomada, el servicio definido y el precio calculado, el mensaje se escribe solo. Empieza por la vía más rápida — la derivación de otros profesionales — y construye el contenido en paralelo, sabiendo que tarda meses en madurar.

De esto último hablo largo y tendido en las cuatro clases gratuitas: a quién le hablas, cómo lo cuentas y cómo se convierte eso en pacientes que piden cita.

Los tres errores de orden más caros

  1. Empezar por la marca. Logo, paleta, web y sesión de fotos antes de saber a quién te diriges. Es la forma más agradable de retrasar el momento de salir a captar.
  2. Alquilar local el primer mes. Un coste fijo alto obliga a llenar la agenda con lo que sea, y ahí se aceptan casos que no son tuyos y precios que no te sostienen.
  3. Dejar el precio para el final. Si no sabes tu suelo, la primera persona que diga «uf, es que ahora mismo…» te lo va a bajar.

De este tercero, y sobre todo del segundo, sé bastante. Mi centro nació en 2017 de un paseo por la bahía de Santander en el que Luis me soltó «¿y por qué no lo haces?». Salió bien — pero el error empresarial más caro que he cometido fue justo de este tipo: meter dinero en traspasar una clínica de fisioterapia cuando ese dinero tenía que haber ido a captación y a mejorar el servicio. Estructura antes que ladrillos. Lo que te trae pacientes casi nunca es lo que se ve.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto cuesta montar una consulta de nutrición?

Si empiezas online o en sala por horas, el desembolso inicial es bajo: la cuota de autónomos, el seguro de responsabilidad civil, la colegiación si aplica y poco más de herramientas. El coste sube en cuanto entra un alquiler fijo, que es justo lo que conviene evitar el primer año.

¿Necesito darme de alta como autónoma para pasar consulta?

Si ejerces una actividad económica de forma habitual, sí: alta censal en Hacienda y alta en el régimen de autónomos. Los detalles y las excepciones conviene verlos con una gestoría, porque cambian con la normativa.

¿Puedo compaginar la consulta con otro trabajo?

Sí, es lo más habitual al empezar y suele ser lo más sensato: te quita la presión de tener que facturar desde el primer mes, que es lo que empuja a aceptar cualquier caso y a cobrar poco. Existe la posibilidad de estar de alta por cuenta ajena y por cuenta propia a la vez; consúltalo con tu gestoría.

¿Hace falta una web para empezar?

No para atender, pero sí ayuda para que te encuentren y para dar confianza. Al principio es suficiente con una página sencilla que explique a quién ayudas, cómo trabajas y cómo pedir cita. La web grande puede esperar.

¿Cuánto se tarda en tener la agenda llena?

Depende de tantos factores (zona, nicho, red de contactos, dedicación semanal) que cualquier cifra concreta sería inventada. Lo que sí se puede afirmar es que llega antes cuando hay una acción de captación constante en la agenda que cuando se espera al boca a boca.

En resumen

Montar tu consulta desde cero es una secuencia: decide a quién atiendes, elige el formato, resuelve el alta y lo legal, define el servicio, calcula el precio, monta tu estructura de sesión, elige cuatro herramientas y sal a captar. En ese orden. Cada paso hace fácil el siguiente — y saltarse los primeros es lo que convierte los últimos en un muro.

Tienes el orden. Si quieres seguir por tu cuenta, los dos primeros pasos —a quién atiendes y cómo lo cuentas— los desarrollo en cuatro clases gratuitas, que es por donde tiene sentido continuar.

Lo que se te va a atascar después es el detalle de tu caso: qué epígrafe, qué precio te sale a ti con tus números, cómo montas tu primera oferta. Esa secuencia, con los cálculos hechos y acompañada, es Arranca tu Consulta.


Esther Montoliu es dietista-nutricionista y mentora de dietistas y nutricionistas. Con más de 10 años en el sector, ha sido directora de nutrición y obesidad de una de las mayores cadenas de clínicas de España (+160 clínicas) y ha liderado equipos de más de 80 profesionales. A lo largo de su carrera ha formado a más de 2.000 dietistas y nutricionistas, y ha mentorizado a más de 100. Ha sido profesora universitaria durante varios años y es la fundadora de Vivir de la Nutrición.

Este artículo tiene finalidad informativa y no sustituye el asesoramiento fiscal, laboral o jurídico. Antes de darte de alta, confirma tu caso concreto con una gestoría y con tu colegio profesional.

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